En el mes de diciembre, en Clariane nos sumamos al Cyber Month (Mes de la Ciberseguridad) con un enfoque claro: promover prácticas seguras frente a los desafíos que plantean las nuevas tecnologías y las múltiples formas en las que se intenta quebrantar la privacidad y los datos personales.
Nuestro compromiso con la ciberseguridad se traduce en acciones concretas, como campañas internas de simulación de phishing, diseñadas para evaluar y reforzar nuestro conocimiento en esta materia; o compartir consejos prácticos con toda nuestra plantilla, fomentando una cultura de seguridad digital en nuestra organización.
Y parte de este compromiso responde también a extenderse a la sociedad, porque así lograremos debilitar el impacto de esos piratas tecnológicos.
Así que hablemos de un tema actual para protegernos: el spear phishing.
¿Y esto qué es? Vamos a ello.
¿Has recibido alguna vez un SMS de la seguridad social informándote de que su tarjeta está a punto de caducar; o un SMS advirtiéndote de que tienes que pagar las tasas de un paquete?
Has sido objeto de un ataque de phishing.
Ahora imagina que un hacker tuviera información más precisa sobre ti: tu nombre, apellidos, fecha de nacimiento, los nombres de pila de tus familiares o de tu empresa. Podrían enviarte un correo electrónico de cumpleaños falso con una tarjeta de regalo.
Entonces hablamos de spear phishing.
A diferencia del afamado phishing, que dispara a todas las personas sin distinción, el spear phishing se dirige de una forma más específica. Los ciberdelincuentes investigan en profundidad a sus víctimas para personalizar los mensajes y hacerlos más convincentes.
Estos mensajes pueden imitar las comunicaciones de amigos, compañeros y compañeras de trabajo o socios comerciales, creando una falsa sensación de seguridad y tentando a la víctima a divulgar información confidencial o hacer clic en enlaces malignos.
Así que aquí vamos a dar tips para reconocer un spear phishing:
- Uso de información personal en contextos imprecisos. Los mensajes suelen ser incoherentes.
- Direcciones de correo electrónico sospechosas con errores tipográficos o añadiduras sospechosas.
- Solicitudes inusuales para transferir dinero, compartir contraseñas o información confidencial.
- Manipulación emocional para evocar emociones fuertes como la urgencia o el miedo para que actúes rápidamente sin verificación.
- -Archivos adjuntos o enlaces incluidos en correos electrónicos de fuentes no verificadas.
¿Y cómo nos podemos proteger frente a esto?
- Lo primero es tener en cuenta que todo lo que publicamos en las redes sociales es sensible de ser vulnerado: una imagen, un documento subido a Linkedin… Así que antes de compartir nada, repensemos un poco el alcance.
- Por supuesto, verificar de manera minuciosa la identidad del remitente usando medios alternativos para comprar la veracidad de este.
- Y asegúrate de que tu ordenador, móvil, Tablet, etcétera tiene un software de seguridad actualizado.
Y si el spear phishing llega…
- No respondas al mensaje y no hagas clic en ningún enlace o descarga.
- Si cree que su información se ha visto comprometida, cambie su contraseña de inmediato.
- En caso de duda, ponte en contacto con un equipo de ciberseguridad.
Y para terminar, el trascendencia de la IA:
La IA avanza a pasos agigantados. Y este avance ha facilitado a los ciberdelicuentes la creación de vídeos o audios falsos, pero especialmente realistas llamados deepfakes, que cada vez hacen más difícil distinguir realidad entre ficción.
Así que como conclusión sencilla para todos y todas solo recuerda: si algo parece extraño, probablemente lo sea. Cuestiona siempre las solicitudes de información no solicitadas y siempre comprueba la fidelidad de este mensaje mediante otras vías y personas.
El cuidado a las personas tiene numerosos vértices, y la ciberseguridad y el buen uso de la tecnología es uno ellos.
que articulo tan interesnate y util. gracias a Carmelo y a los equipos de comunicacion