¿Tiene nuestro cerebro posibilidad de recuperación y mejora después de una lesión? Esta es la pregunta que muchas personas se hacen cuando salen del hospital tras un episodio agudo y tienen que regresar a su vida con un horizonte lleno de incertidumbres.
La Neurorrehabilitación tiene su base en el concepto de la plasticidad, que es la capacidad del cerebro para regenerarse y reorganizarse, de forma que las funciones perdidas puedan ser recuperadas o compensadas.
La terapia cognitiva es clave para recuperar funciones y habilidades para realizar tareas cotidianas y mantener la autonomía. Esta terapia aprovecha la plasticidad del cerebro mediante ejercicios estructurados y personalizados. Sus principales beneficios son:
- Mejora de la atención y concentración.
- Recuperación de la memoria.
- Mejora del lenguaje y de la comunicación.
- Desarrollo del razonamiento y toma de decisiones para resolver situaciones que afectan a la vida diaria.
- Bienestar emocional.
¿En qué casos se aplica esta terapia cognitiva? Después de Ictus o accidentes cerebrovasculares, traumatismos craneoencefálicos, enfermedades neurodegenerativas (Alzheimer, Parkinson, esclerosis múltiple), Demencias y daño cerebral adquirido por tumores, infecciones, hipoxia, etc.
El uso de las nuevas tecnologías en estos tratamientos se remonta a los años 70, pero es en S.XXI cuando se ha experimentado un mayor desarrollo de estos métodos y técnicas. En los últimos años se está avanzando desde los sistemas más tradicionales, basados en sesiones presenciales, hasta la implantación de estas intervenciones más novedosas, como pueden ser:
- Neurofeedback: en el que la persona aprende a modular su actividad cerebral a través de la electroencefalografía (EEG).
- ECNI (Estimulación Cerebral No Invasiva): se aplica una corriente eléctrica en áreas cerebrales específicas dañadas para revertir el deterioro.
- Telerrehabilitación: herramientas dirigidas utilizadas con el fin de minimizar, compensar o restituir las dificultades cognitivas, como pueden ser NeuronUp, Sincrolab o CogniFit, entre
- Realidad virtual: que permite generar ambientes tridimensionales en los que las personas pueden verse involucradas en diferentes situaciones que permiten trabajar las funciones deterioradas para su recuperación.
Sin duda, el desarrollo tecnológico en el campo de la Neurorrehabilitación tiene innumerables ventajas:
- Sesiones más dinámicas y estimulantes.
- Los ejercicios se pueden realizar muchas veces.
- Permite el registro y análisis de variables que no son tenidas en cuenta en sesiones presenciales.
- El feedback es inmediato aumentando el interés y la motivación.
Sin embargo, cuenta también con una serie de inconvenientes, como son:
- No se ofrecen actividades de la vida diaria en estos dispositivos por lo que el aprendizaje no se transfiere fácilmente a otras situaciones.
- El contacto con otras personas en las sesiones se ve limitado.
- No tiene en cuenta las variables emocionales.
- Ofrece una dificultad adicional a los pacientes con alteraciones en la memoria, al no recordar el uso de comandos y teclas.
- En los pacientes con alteración motora existe dificultad para dar respuestas precisas y rápidas.
Estas dificultades son tenidas en cuentan en nuestros centros CIAN, con un equipo de profesionales que trabajan de manera coordinada y basados en la atención integral a la persona.
Esto implica un trabajo transdisciplinar poniendo siempre a la persona y su familia en el centro. Debe existir una evaluación previa de sus necesidades, a partir de las cuales se establezcan objetivos realistas y funcionales de cara a mejorar su calidad de vida y su autonomía. Se constituirá así un plan personalizado que incluya todas las áreas (intelectual, física, emocional y social) proporcionando una atención integral que determinará el uso adecuado de estas y otras técnicas y modos de intervención.
No hay que olvidar que el fin último del proceso es la promoción de la autonomía de la persona y el acompañamiento y apoyo en su nuevo proyecto de vida.