Volver a ponerse de pie, recuperar la capacidad de ir al servicio sin ayuda o lograr pequeños gestos de independencia cotidiana. Esas son las metas reales y humanas que marcan el día a día de Luis desde que sufrió un ictus, una de las principales causas de discapacidad en España.
Coincidiendo con el Día Mundial del Ictus, Luis ha querido compartir en este vídeo su testimonio de superación para enviar un mensaje directo de esperanza y realismo a todas las personas y familias que atraviesan por esta situación. “Sufrí un ictus: de eso se sale. Mi padre salió, mi chica ha salido, conozco más gente que ha salido. Mejor o peor, pero hemos salido”, afirma Luis.
Tras el impacto inicial del daño cerebral adquirido como es un ictus, el proceso de rehabilitación requiere adaptar expectativas, asumir que el esfuerzo es exigente y apoyarse en un equipo especializado. El caso de Luis ejemplifica la labor diaria que se realiza en CIAN Madrid (Grupo 5), centro especializado en la atención integral a personas con Daño Cerebral Adquirido (DCA). Tras la fase aguda tras un ictus, la intervención en el centro se basa en planes neurorrehabilitadores intensivos, personalizados y orientados a la consecución de objetivos funcionales con impacto real en la vida cotidiana de la persona.
“Es importante que las personas que han sufrido un ictus vayan a rehabilitarse porque hay altas probabilidades de recuperación”, recuerda Paola García, coordinadora técnica del área de rehabilitación y discapacidad física de Clariane.
En CIAN Madrid se combinan las últimas técnicas de tratamiento con un acompañamiento empático y continuo, entendiendo la recuperación no como un proceso lineal, sino como un esfuerzo sostenido en el tiempo. “La neurorrehabilitación es una carrera de fondo. No porque un día sea malo quiere decir que no se vaya a mejorar o se haya frenado el progreso. Simplemente hay que seguir intentándolo. Y llega ese día en el que un pequeño cambio chiquitín consigue dar la energía suficiente para continuar el tratamiento”, explica Natalia Sancho, fisioterapeuta del centro.
Lejos de centrarse únicamente en grandes metas físicas, el testimonio de Luis refleja cómo la neurorrehabilitación ayuda a redefinir el concepto de autonomía personal, priorizando aquello que devuelve la dignidad y la calidad de vida en la rutina diaria. “Ahora me está costando más, el doble que antes, pero de aquí a dos o tres meses conseguiré andar o no, y no me importa. Si no, tengo una silla que me lleva; pero con poder ir al servicio, ponerme de pie y ser un poquito independiente, me vale”, explica Luis.
Historias como la de Luis demuestran que el abordaje del ictus no concluye con el alta hospitalaria, si no que requiere una intervención interdisciplinar y adaptada a cada persona para potenciar al máximo sus posibilidades de recuperación y mejorar sus capacidades.
- Cada año hay unos 90.000 nuevos casos de ictus en España. 1 de cada 4 españoles sufrirá un ictus a lo largo de su vida, según datos de la Sociedad Española de Neurología (SEN).
- El ictus es la primera causa de discapacidad y de dependencia en España. Más del 30% de los supervivientes vive con algún grado de discapacidad o dependencia (SEN).
- Con motivo del Día Mundial del Ictus, CIAN Madrid comparte la historia de recuperación de Luis, paciente que está llevando su proceso de neurorrehabilitación en el centro para visibilizar el esfuerzo diario tras un daño cerebral.