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Trastorno mental grave y el impacto de la Covid19

Autores: Francisco Ballesteros, Daniel Navarro, Mª Ángeles Romero, Miguel Simón

Año: 2021

Fechas: 19/11/2021

Temática: Covid19

Áreas de atención: Salud mental

Tipología de documento: Artículo publicado

Población: Extremadura, País Vasco, Comunidad Valenciana, Comunidad de Madrid

Estudio realizado en los servicios y centros de rehabilitación psicosocial de personas con Trastorno Mental Grave (TMG) de Grupo 5. Han participado en el estudio todos los recursos de 4 Comunidades Autónomas: Extremadura, País Vasco, Madrid y Comunidad Valenciana.

El estudio ha sido diseñado y coordinado por el Área Técnica del departamento de Innovación y Relaciones Institucionales de Grupo 5 y han  participado en su desarrollo el Área de Operaciones y de Calidad.

CONOCER DE PRIMERA MANO LAS NECESIDADES SOCIALES Y SANITARIAS DE LAS PERSONAS CON TMG, IDENTIFICAR QUÉ INTERVENCIONES REALIZAR Y MEJORAR NUESTROS SERVICIOS Y NUESTROS TRATAMIENTOS.

Con el objetivo de comprobar estos elementos específicos elaboramos un estudio de necesidades en un total de 669 personas con Trastorno Mental Grave adultas de ambos sexos, provenientes de 59 centros y servicios ambulatorios y residenciales, en las Comunidades de Madrid, Extremadura, Valencia y País Vasco. También participaron 190 familiares que ejercían el rol de cuidador principal.

Entre los meses de mayor impacto y pico de la pandemia en nuestro país, entre marzo y junio de 2020, se analizaron a través de entrevistas individuales las necesidades percibidas. El objetivo fue conocer de primera mano las necesidades sociales y sanitarias de estas personas, identificar qué intervenciones debíamos poner en marcha y poder atisbar alguna luz para mejorar nuestros servicios y nuestros tratamientos.

Entre los primeros resultados encontramos que menos del 50% habían recibido programas de rehabilitación psicosocial y entrenamiento en habilidades de autonomía para la vida independiente. Es decir los habían dejado de recibir. Un 22% de las personas usuarias habituales de los servicios han pasado solas la pandemia sin compañía ni apoyo social. Entre un 20% (personas usuarias en centros ambulatorios) y un 21,4% (personas usuarias en centros residenciales) tuvo que incrementar la dosis de psicofármacos para tolerar la angustia y malestar emocional que se incrementó exponencialmente en forma de problemas de ansiedad (54%), ausencia de actividades y apatía (47,5%), depresión (38%) y alteraciones del sueño (41%).

Las áreas de mayor necesidad en las personas con Trastorno Mental Grave no estuvieron asociadas a la sintomatología clínica, sino a los problemas relacionados con las habilidades y las destrezas para a vida (entre un 16% y un 18% más que los síntomas) reflejando que los mayores impactos han estado en las habilidades de afrontamiento personal para gestionar la vida.

Respecto a otra de las piezas del puzle, los apoyos sociales y familiares, más del 60% de las personas usuarias en un recurso residencial no tienen posibilidad de cubrir esa necesidad de soporte o apoyo, y en los centros ambulatorios fue entre un 34% (apoyo social) y un 42% (apoyo familiar). Las que han tenido apoyo de un cuidador familiar en el propio domicilio, este superaba los 64 años.

Las necesidades que menos posibilidades de cobertura tienen con la red de recursos sanitarios y sociales actuales son precisamente los problemas con mayor incidencia como son la depresión, la inactividad, la falta de ocupación y los problemas relacionados con la salud física.

El riesgo de suicidio se ha situado en un 10%, siendo tres veces mayor en las personas que han estado en sus casas más alejadas de los servicios que las que han estado en un recurso residencial.

De los resultados extraemos una conclusión sobre los determinantes del afrontamiento en personas con Trastorno Mental Grave: acontecimientos vitales, habilidades y apoyos se han desequilibrado debido a la pandemia.

MATERIALES Investigaciones