Vivimos en un mundo de constantes cambios y adaptaciones que han hecho cambiar la forma de ver la sociedad, el mundo y sus interacciones. Siempre hemos estado acostumbrados en estos cambios a situaciones traumáticas y repentinas pero nadie estaba preparado para lo vivido en el año 2020. Un año que empezó lleno de ilusión pero que con el paso de las semanas se tornó en un año de superación física y mental por la pandemia de la Covid 19, una pandemia que aún nos hace estremecernos un año después.

2020 estuvo marcado por la distancia social, por la mascarilla, por los gestos desinteresados de una sociedad que no estaba preparada para vivir esta situación, por los aplausos de las ocho de la tarde…, pero también por el cierre hermético de las residencias para la protección de las personas que depositaron su salud y seguridad en estos centros. Grupo 5 no lo dudó ni un segundo y gracias a ello pudo mantener un nivel alto de salud y calidad de vida en las residencias, dentro de lo incontrolable que era el virus. El contacto físico, algo primordial para los seres humanos, se fue disminuyendo creando un gran desgaste emocional entre las personas usuarias que viven en las residencias, como de los familiares, que dejaron de poder ver a su familiar.

Por ello, este enero de 2021 está siendo tan especial. La vacuna de la Covid19 no nos acerca solamente a una cierta seguridad contra la infección, sino que también nos permite otra vez tener la esperanza y la ilusión por recuperar la sonrisa, las experiencias y los encuentros, pilares de nuestro pensamiento y de nuestra forma de trabajar.

2021 es el año de la esperanza y de los momentos de vida, porque este nuevo año del cambio nos permitirá seguir construyendo experiencias juntos, seguir creciendo como personas y para las personas. Seguir haciendo de los centros de Grupo 5 unos espacios donde la ilusión y la superación crean las bases de los momentos de vida de las personas que conviven con nosotros.

Por ti, por mí, por todos nosotros y nosotras y por la ilusión, vacúnate contra la Covid19. Los pequeños gestos son los que nos hacen grandes personas.