¿Qué ocurre cuando las personas usuarias de un recurso dejan de ser únicamente receptoras de atención para convertirse también en protagonistas de las decisiones, propuestas y mejoras del centro? En el CRPS de Alcobendas, esta pregunta ha dado lugar a un espacio de participación que se ha consolidado como una herramienta clave de empoderamiento, escucha activa y construcción colectiva: la Comisión de Reflexión.

Esta iniciativa nace con el objetivo de fomentar un modelo de atención integral y participativa, en el que las personas usuarias puedan expresar sus opiniones, compartir necesidades reales y aportar propuestas concretas para mejorar tanto el funcionamiento del centro como la calidad de la atención recibida.

La Comisión de Reflexión se desarrolla a través de reuniones periódicas en las que participan personas usuarias y profesionales del CRPS, en un clima de respeto, diálogo y corresponsabilidad. Mediante dinámicas participativas y espacios de reflexión conjunta, se generan propuestas relacionadas con actividades, grupos terapéuticos, participación comunitaria, bienestar emocional, ejercicio físico, nuevas tecnologías o necesidades estructurales en los recursos de salud mental.

“La participación convierte a las personas usuarias en protagonistas reales del cambio dentro del CRPS.”

Sin embargo, el verdadero valor de este espacio va mucho más allá de las propuestas concretas. La Comisión permite que las personas se sientan escuchadas, reconocidas y parte activa del recurso. Supone avanzar desde un modelo centrado exclusivamente en la intervención hacia otro que incorpora la participación, el sentido de pertenencia y la construcción compartida de comunidad.

A lo largo de las reuniones celebradas este año, las personas participantes han realizado aportaciones muy diversas: aumentar las actividades deportivas, ampliar grupos como Espacio Creativo, incorporar herramientas digitales compartidas, impulsar proyectos de escritura y poesía o reforzar iniciativas vinculadas al bienestar emocional y la creatividad. Muchas de estas propuestas han sido trasladadas a las jornadas de reflexión del equipo profesional y algunas ya se han puesto en marcha.

Uno de los aspectos más relevantes de esta experiencia es comprobar cómo las ideas propuestas por las personas usuarias generan cambios reales en el funcionamiento del centro. Esto fortalece el sentimiento de autoeficacia, fomenta el bienestar biopsicosocial y contribuye al desarrollo de habilidades como la comunicación, el pensamiento crítico y la participación social.

Además, la Comisión de Reflexión promueve valores fundamentales en los servicios sociales y en los recursos de rehabilitación psicosocial: la escucha activa, el respeto a la diversidad de opiniones, la horizontalidad en las relaciones y la corresponsabilidad en la mejora de los espacios comunes.

En las distintas sesiones también han surgido reflexiones especialmente significativas, como la necesidad de contar con más recursos en salud mental, la importancia de centrarse en las potencialidades de las personas o la conveniencia de diseñar actividades menos centradas en la enfermedad y más vinculadas a los intereses personales, la creatividad y la participación comunitaria.

La Comisión se ha convertido así en mucho más que una reunión periódica: es un espacio donde las personas pueden sentirse parte de algo, expresar su voz y comprobar que sus ideas tienen valor y capacidad de transformación.

Porque formar parte de un CRPS no significa únicamente recibir apoyo. Significa también participar, construir, proponer, crear vínculos y contribuir activamente a mejorar la vida del centro y de las personas que forman parte de él.

proyectando nuevas iniciativas compartidas

El pasado 12 de mayo se celebró una nueva reunión de la Comisión de Reflexión, en la que personas usuarias y profesionales pudieron revisar el grado de cumplimiento de propuestas anteriores y plantear nuevas ideas para el 2026-2027. Durante la sesión se constató cómo muchas de las propuestas realizadas en encuentros previos ya se han convertido en realidades dentro del centro: la ampliación de Espacio Creativo, el aumento de actividades de ejercicio físico, la continuidad de grupos como Autoayuda, Meditación o Lectura Terapéutica, así como la puesta en marcha de iniciativas vinculadas al bienestar emocional y la creatividad.

En esta nueva comisión también surgieron propuestas relacionadas con proyectos de escritura y poesía, actividades deportivas, nuevas iniciativas comunitarias, formación sobre herramientas digitales y redes sociales, actividades compartidas con familias o propuestas para el periodo de verano. Muchas de estas ideas serán valoradas conjuntamente en las jornadas de reflexión profesionales del mes de junio.

Uno de los acuerdos más importantes alcanzados fue trasladar todas las propuestas recogidas —las realizadas por personas usuarias, familias y profesionales— a la Asamblea General del próximo 10 de junio, con el objetivo de compartirlas, debatirlas y construir conjuntamente el funcionamiento futuro del recurso.

Porque el CRPS no lo construyen únicamente los profesionales. Lo construimos entre todos: personas usuarias, familias y equipo profesional, desde la escucha, la participación y el compromiso compartido con una atención más humana, participativa y centrada en las personas.

PORQUE CUANDO LAS PERSONAS TIENEN VOZ, PARTICIPAN Y SON ESCUCHADAS, SE CONVIERTEN EN MOTOR DE CAMBIO Y EN PARTE ACTIVA DE LA COMUNIDAD.