Experiencia de la creación de un Banco del tiempo en el Centro de Rehabilitación Psicosocial de Alcobendas

El punto de partida: Recuperando el sentido de competencia

Cuando una persona atraviesa un proceso que afecta a su salud mental, vive una ruptura con su rutina, así como de sus proyectos y metas personales teniendo que iniciar una etapa que pasa por involucrarse directamente en su proceso de recuperación.

El diagnóstico y sus repercusiones no solo impactan en la salud, sino también en los roles, la autoestima y el sentido de pertenencia.  Con frecuencia las redes de apoyo se ven debilitadas y la interacción en la comunidad se reduce, fruto del aislamiento y estigma social derivado de este tipo de situaciones. En otro orden de factores, es generalizada la percepción de pérdida de roles, sobre todo de la capacidad productiva, así como de habilidades personales valiosas. Por último, la dinámica de recibir ayuda y pasar a ser un sujeto pasivo, puede mermar la iniciativa y sensación de control sobre la propia vida, fomentando la dependencia y tendencia a la pasividad.

En este contexto, la rehabilitación psicosocial busca fomentar de nuevo esa autonomía e integración comunitaria. Utilizamos estrategias complementarias a la terapia y el tratamiento farmacológico, que permitan a la persona en recuperación actuar y contribuir, para volver a ser agente activo de su propia vida y de su comunidad. Es aquí donde el modelo del Banco del Tiempo se convierte en una potente herramienta terapéutica. La terapia de la reciprocidad. «Cuando ofreces tu tiempo, dejas de ser sólo un ‘paciente’ y te conviertes en ‘experto’.

Participar en un Banco del tiempo puede ayudar a enfocarse en aquellas potencialidades y capacidades conservadas o perdidas durante la enfermedad, pudiendo llevarlas a cabo con un papel activo de ayuda al otro en un sentido práctico y socialmente reconocido. De este modo, al ser valorad@ por lo que sabe hacer o la ayuda que puede ofrecer, se reafirma la sensación de competencia.  El intercambio exige la interacción social, construyendo redes de apoyo horizontales basadas en la confianza mutua.  De este modo, se produce un impacto decisivo en la percepción de autoeficacia y propio empoderamiento.

Pero sin duda, el valor de implicarse en un proyecto así en el marco de la rehabilitación radica en la capacidad para ser un impulso hacia la verdadera integración. Con la proyección futura de abrir el Banco del Tiempo a la comunidad más próxima, los usuarios del CRPS pueden intercambiar servicios con otros agentes de la zona (vecinos, asociaciones…) haciendo que el centro sea percibido como un recurso comunitario más y no como un lugar aislado. A su vez, es una oportunidad de favorecer que quien recibe información o servicios por parte de los participantes tengan una visión más positiva de las personas con problemas de salud mental como miembros de la comunidad activos que pueden aportar sus conocimientos al resto, rompiendo prejuicios y luchando contra el estigma asociado.

Primeros Pasos: Empezar a Pertenecer

Aunque el Banco del tiempo del Centro de Rehabilitación Psicosocial de Alcobendas está comenzando su andadura, los pasos iniciales están sentando las bases para su implementación y proyección futura.

La puesta en marcha ha incluido una serie de acciones dónde los participantes han podido:

  • Aprender el concepto y funcionamiento básico de un Banco del Tiempo.
  • Identificar habilidades que pueden ofrecer, así como necesidades. De este modo, se establece un acuerdo de intercambio justo, donde el acto de dar es tan importante como el de recibir.
  • Realizar las primeras ofertas o solicitudes: superando esa barrera inicial y validando la experiencia.
  • Disfrutar de la reciprocidad, utilizando las horas invertidas en un proyecto común y dando el paso de implicación esencial que fomenta la confianza en la red.

En definitiva, participar en un Banco del tiempo es un recordatorio de que la salud mental se construye entre todos, dónde cada hora invertida o recibida, cada habilidad y cada participante es valioso y necesario.