La Teoría del Big Bang: una historia con un chico indio, una chica rubia y un manojo de estereotipos

8 enero 2016

Este texto forma parte del capítulo “Medios audiovisuales y estigma social: cómo colaboran los marcos y el storytelling en su sostenimiento”, escrito por Virginia García Beaudoux y Orlando D’Adamo (Universidad de Buenos Aires y Universidad de Belgrano, Argentina)  del libro Psicología de la maldad de Editorial Grupo 5.

The Big Bang Theory (La teoría del Big Bang) es una teleserie que, en tono de comedia, trata acerca de la vida de dos físicos, Leonard Hofstadter y Sheldon Cooper, y la interacción cotidiana que mantienen con dos amigos, también caracterizados al igual que ellos como científicos nerds, Howard Wolowitz y Rajesh Ramayan Koothrappali, y su vecina Penny, una chica bonita, sin estudios, que trabaja como camarera. Todos los personajes se construyeron sobre la base de marcados estereotipos sociales. Sin embargo, quedan ocultos bajo la diversión y el entretenimiento que ofrecen las historias narradas en cada episodio, lo que distrae a los televidentes.

Los estereotipos femeninos están a la vista. Por ejemplo, Penny es la única de los principales protagonistas que no es universitaria. Es la única también que no tiene apellido: se llama, simplemente, Penny. Es retratada como una chica rubia y bonita pero rudimentaria, actriz frustrada e ingenua procedente de Nebraska, buena y extremadamente sociable pero tonta; dulce y confiada pero incapaz de aprender, a pesar de poner en ello todo su empeño, lo que además acepta con cierta feliz resignación, convencida de que la tarea de aprender está más allá de sus posibilidades. Sin mencionar que los intentos de Penny por aprender nada tienen que ver con hacer algo por sí misma o para mejorar su propia vida, sino con poder sorprender e impresionar al chico del que está enamorada.

En marcada contraposición, otras figuras femeninas que fueron agregándose a la serie con el paso de los capítulos, y que sí son universitarias y científicas, no son atractivas físicamente como Penny, tienen pobres habilidades sociales y no se preocupan por el cuidado de su apariencia. Las mujeres madres de los protagonistas también son delineadas mediante estereotipos: una madre judía sobreprotectora; una madre del sur de los Estados Unidos religiosa y predicadora fanática; y una madre de la India obsesionada por encontrarle la novia adecuada a su hijo.

En cuanto a los papeles masculinos, también abundan los estereotipos. Quizás el caso más emblemático sea el de Raj, un astrofísico de nacionalidad india, en cuyo personaje se remarcan los rasgos más estereotípicos asociados con las personas de la India y, en alguna medida, con una visión minusvalorada de los extranjeros en general. El actor, que habla con un fuerte acento, con frecuencia verbaliza cuánto admira a los estadounidenses y cuánto mejores son algunos aspectos de la vida en Estados Unidos en comparación con India. En cuanto a los rasgos de su personalidad, se destaca que sufre de mutismo sólo cuando está en presencia de mujeres porque teme hablarles, a menos que haya bebido alcohol. Lo que el estereotipo en juego comunica es que los varones extranjeros y jóvenes tienen dificultades para comunicarse y entablar vínculos con mujeres atractivas. Por otra parte, sus padres interfieren permanentemente en su vida romántica y están obsesionados con encontrarle una novia de la India. Y, aunque Raj es un adulto y un reconocido profesional, le arreglan citas a ciegas a las que él atiende para complacerles. Se subrayan así todo el tiempo, mediante la ridiculización, los impedimentos que este personaje, por ser extranjero y diferente, tiene para mantener relaciones con el sexo opuesto. Por ejemplo, durante algunos episodios se involucró románticamente con una chica estadounidense sorda, y se deja bien en claro que si ella le da una posibilidad de mantener una relación con él es porque no entiende lo que dice y porque él la colma permanentemente de regalos muy costosos. El estereotipo étnico del inmigrante en su máxima expresión queda oculto bajo la comicidad de la situación para el telespectador.

Cada vez que un personaje es visto en un papel estereotípico, el estereotipo dominante y las generalizaciones que conlleva se ven alimentados.

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