¿Sabíais que una sola canción es capaz de despertar recuerdos que llevaban años dormidos?
Eso es exactamente lo que ocurre cada vez que una coral local o los caixers/es visitan la Residencia Es Ramal, en Menorca, específicamente en Alaior.
Las voces y la música entran por la puerta y, con ellas, llega algo difícil de explicar con palabras: sonrisas que se contagian, pies que marcan el ritmo bajo la mesa y miradas que, de repente, se iluminan.
Desde hace un tiempo, distintas corales de Mahón, Ferreries y Alaior, así como grupos como “Dit i Fet”, se acercan periódicamente a nuestro centro para ofrecer pequeños conciertos a las personas mayores residentes. La última visita tuvo lugar el 13 de agosto de 2026, a las afueras de la residencia, y contó con la participación de 25 residentes y sus familias.
No se trata de una simple actuación, sino de un encuentro pensado y preparado junto con el equipo de Psicología, Trabajo Social y Animación Sociocultural del centro. Este equipo selecciona repertorios cercanos a la memoria emocional de nuestros mayores, como boleros y canciones populares menorquinas, para favorecer la participación y no solo la escucha pasiva.
La música despierta recuerdos, une generaciones y llena de vida cada tarde en Es Ramal.
Una tradición que no puede faltar cuando llegan las fiestas de Sant Llorenç es la música a través del primer toc de fabiol, donde se despierta una emoción difícil de explicar con palabras. Es algo que hay que vivir, sentir y observar para comprender realmente lo que significa sentir cómo se eriza la piel.
Una sola melodía es capaz de cambiarlo todo: despierta recuerdos y sentimientos, nos conecta con nuestras raíces y nos acerca, en ese momento, a la realidad que se está viviendo.
A veces no hace falta recordar la letra: basta una melodía para volver a sentir.
¿Por qué la música importa en la atención a personas mayores?
Este tipo de iniciativas no surgen por casualidad. Forman parte de una apuesta más amplia por la atención centrada en la persona, un enfoque que sitúa los gustos, la historia y las emociones de cada residente en el centro de cualquier actividad. La música, en concreto, es una herramienta muy potente dentro de la intervención con personas mayores: estimula la memoria, favorece la comunicación incluso en personas con deterioro cognitivo avanzado, y actúa como puente entre generaciones cuando, como en algunas ocasiones, participan también coros escolares o familiares de los residentes.
Además, encuentros como este refuerzan la calidad de vida de las personas atendidas desde una perspectiva multidisciplinar: no hablamos solo de entretenimiento, sino de bienestar emocional, social y cognitivo trabajando a la vez. Es, en definitiva, una forma más de entender la intervención comunitaria: abrir las puertas del centro al pueblo y tejer vínculos entre la residencia y su entorno más cercano.
El impacto que vemos cada tarde
El equipo profesional del centro observa, después de cada visita, una mejora notable en el estado de ánimo de los residentes que se mantiene durante varios días: mayor participación en otras actividades grupales, conversaciones espontáneas sobre recuerdos asociados a las canciones, y un ambiente general más animado en las zonas comunes.
Como suele decir uno de nuestros profesionales de animación sociocultural: «no hace falta recordar la letra entera de una canción para emocionarse al escucharla». Y eso, precisamente, es lo que buscamos: momentos de conexión genuina que contribuyan al bienestar biopsicosocial de cada persona que vive en Es Ramal.
No fa falta recordar sa lletra entera d’una cançó per emocionar-se quan l’escoltes.

