Allá por el 2008, el Equipo de Apoyo Social Comunitario de Fuencarral gestó un proyecto grupal que sigue activo 17 años después. Con el tiempo desarrolló señas de identidad propias y sus miembros lo bautizaron “de Norte a Sur”, para ilustrar sus ganas de recorrer todos los rincones de Madrid, con tal de disfrutar en compañía de las oportunidades de ocio y convivencia que ofrece la ciudad.
Con esta propuesta el EASC cuenta con un contexto relacional privilegiado que supera el de las citas individuales. Permite a sus integrantes disfrutar de un espacio de interacción social que realza el valor del apoyo mutuo y del compañerismo, y potencia su integración en la vida sociocultural de Madrid. De esa manera, se reduce el aislamiento social, y se entrenan en un escenario idóneo infinidad de habilidades psicosociales, motivando a las personas participantes a empoderarse, ser protagonistas de esta aventura grupal y adueñarse del proyecto.
Cuando se reúne el Grupo, lo que premia es compartir el día a día: “¿Cómo ha ido la semana?, ¿Qué tal esa cita en el médico?, ¿Cómo has aguantado el calor estos días?, etc.”. La actualidad local y nacional también tiene cabida en estas tertulias, así como pinceladas de las historias de vida de cada participante, que acaban conociéndose en profundidad según pasan los años.
Aquí no hay moderador ni líder. Cada persona aporta parte de su talante para animar la charla y que nadie se deje nada en el tintero. Estos encuentros tienen lugar en cafeterías elegidas por el Grupo, que cambian a lo largo del año según la climatología (básicamente, dentro o fuera del Centro Comercial La Vaguada).
Para confirmar dónde quedamos y quiénes se apuntan, tenemos un chat grupal que también permite mantener el contacto durante la semana. La tendencia habitual es que el Grupo se junte cada miércoles, sea día hábil o festivo.
Cada poco tiempo, alguien propone romper la rutina para ir a visitar una exposición, dar un paseo por el centro, comer juntos o participar en actividades de ocio en Madrid. Respetando la capacidad de cada persona, se potencia la autonomía en la planificación y organización de esas salidas, tanto culturales (exposiciones, cine, ferias) como lúdicas (bolera, recreativos) o gastronómicas (cafeterías, restaurantes).
Otra fortaleza del Grupo es que facilita la participación de sus integrantes en acontecimientos sociales relevantes, como el Día Mundial de la Salud Mental, el Día Internacional de la Mujer o el Día de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. Algunos no lograrían acudir solos, por suponer demasiada exposición social, pero el hecho de ir acompañados reduce los malestares que puede generar un acto multitudinario.
En el Grupo se juntan personas atendidas actualmente con otras que lo fueron en el pasado y que mantuvieron su compromiso con el Grupo, el cual llega a ser un pilar de su red social. Si bien durante años las relaciones no trascendían de los encuentros, últimamente las afinidades entre participantes han dado lugar a quedadas sin la presencia del EASC.
Más allá de que la salud del Grupo pueda requerir reflexión en cualquier momento, realizamos una evaluación anual para revisar la satisfacción, los intereses y las motivaciones de cada persona. Se rellena un cuestionario que permite expresar lo que significa el Grupo para cada una. De allí se rescatan comentarios como:
“es un salvavidas; un punto de reunión; un espacio sin prejuicios; significa mucho ya que me sirve para sentirme mejor; una unidad y un encuentro de todos; un pilar básico en mi vida; un lugar de tranqui.”
Esos contenidos se comparten en un debate grupal que permite asentar las dinámicas mejor valoradas y consensuar proyectos para garantizar el futuro del Grupo.
“De Norte a Sur” se consolida como un ejemplo vivo del poder de lo grupal: un espacio donde el encuentro se convierte en acompañamiento, la conversación en crecimiento, y la compañía en una forma de salud y de vida en comunidad.


