Hay noches que no se improvisan. Se construyen. El 12 de noviembre, cuando se apaguen las luces de la sala 2 de los cines de Príncipe Pío de Cinesa y la pantalla se encienda, no vamos a ver simplemente una gala: vamos a ver el resultado de todo el trabajo, la creatividad y la coordinación que han hecho posible ReCortos Festival. Pero, como en toda buena historia, esta empezó mucho antes.
La historia detrás del festival
Empezó en los Centros de Rehabilitación Laboral (CRL). Empezó con una idea tan sencilla como poderosa: Toda historia merece ser contada. Y con personas dispuestas a convertirla en algo real.
ReCortos es, ante todo, el trabajo de las personas usuarias de los Centros de rehabilitación laboral.
Son ellas quienes han dado forma al festival, con la coordinación y el acompañamiento de los equipos profesionales. Detrás de lo que veremos en pantalla hay organización, decisiones, comunicación y muchas responsabilidades asumidas: desde el guion, la producción y el sonido hasta la presentación, las redes sociales y la identidad del proyecto.
No hablamos solo de participar en una actividad. Hablamos de sacar adelante un festival: transformar ideas en tareas, coordinar esfuerzos y hacer que las cosas sucedan. Un trabajo que pone sobre la mesa talento, compromiso y capacidad de gestión.
ReCortos permite ver algo que los prejuicios demasiadas veces ocultan:
Una discapacidad no define el talento ni determina hasta dónde puede llegar una persona en el trabajo.
Cuando existen oportunidades y los apoyos adecuados, las capacidades encuentran espacio para desarrollarse. Aquí no hace falta imaginarlo: hay un festival que lo demuestra.
La respuesta del público
Cuando decimos que ReCortos ha crecido, no exageramos. Se han presentado más de 60 cortometrajes, desde piezas de productoras hasta propuestas de creadores amateurs, con trabajos llegados de lugares como el País Vasco, la Comunidad de Madrid y Villarrobledo.
Porque en ReCortos lo que importa es tener algo que contar.
La respuesta también se ha hecho notar al otro lado de la pantalla: más de 1.500 personas han participado en la votación del Premio del Público. Y el pasado 14 de octubre, las primeras 100 entradas gratuitas para la gala se agotaron en menos de 20 minutos.
Detrás de esas cifras hay historias que han despertado interés y un equipo que ha conseguido movilizar a participantes y público. La idea que nació en los CRL ya tiene una cita con la gran pantalla.
Una noche, cinco premios y muchas historias
La gala de entrega de premios contará con cinco categorías en juego:
- Mejor Cortometraje de Temática Libre: para las historias que exploran cualquier temática.
- Mejor Cortometraje de Temática Social: para las propuestas con una mirada social.
- Mejor Interpretación: para reconocer el trabajo interpretativo.
- Premio del Público: con la participación de más de 1.500 personas en la votación.
- Mejor ReCortos: la categoría que da nombre al festival, con historias contadas en un minuto como máximo.
Sesenta segundos pueden parecer poco. Hasta que una historia consigue emocionarte, hacerte reír o cambiar tu mirada en ese tiempo.
El festival cuenta con un jurado audiovisual formado por Sayago Ayuso, Antonio Pozueco, Antonio Muñoz de Mesa, Luis Callejo y Freddie Cheronne. Junto a él, un jurado social reúne a representantes de los centros de salud mental: psiquiatras, trabajadoras sociales y enfermeras de salud mental.
Además, está prevista la asistencia de representantes de casi todos los cortometrajes presentados. Será una oportunidad para encontrarse con quienes están detrás de las historias y compartir con ellos la emoción de la entrega de premios.
Un proyecto que ha sumado apoyos
Ninguna gran historia llega a la pantalla sin un equipo detrás. Y la que han construido las personas usuarias de los CRL también ha encontrado entidades que han querido acompañarla y contribuir a que esta gala sea posible.
Clariane, FITA Fundación, Gallo Pedro, Sassot Sound, Grupo 5 y Cinesa , y forman parte de esa red de patrocinadores y colaboradores. A su apoyo se suma el respaldo institucional de la Consejería de Asuntos Sociales y Familia de la Comunidad de Madrid.
Su colaboración ayuda a llevar hasta una sala de cine un proyecto cuyo verdadero motor está en los CRL. Porque apoyar ReCortos es también abrir espacio al talento y contribuir a que estas historias encuentren público.
Tenemos una cita
Reserva la fecha para acompañar a quienes han hecho posible el festival. Estos son los datos para vivir la gala en directo:
- Fecha: jueves 12 de noviembre de 2026.
- Lugar: Cinesa Príncipe Pío, sala 2, Madrid.
- Apertura de puertas: 18:00 h.
- Comienzo de la gala: 19:00 h.
- …y para quienes no tengan entrada y no se la quieran perder: la gala será transmitida en directo a través de su canal de YouTube.
Las primeras 100 entradas gratuitas se agotaron en menos de 20 minutos, pero habrá una nueva oportunidad: la próxima semana se habilitarán 50 entradas gratuitas más. Estate pendiente de los anuncios del festival y reserva la tuya cuando se abra la nueva tanda.
Mientras llega ese momento, entra en la web de ReCortos Festival para conocer el proyecto. Mira sus vídeos en YouTube, sigue sus novedades en Instagram y comparte sus publicaciones: también es una forma de dar visibilidad al trabajo que hay detrás de esta gala.
Más que un festival
El 12 de noviembre se entregarán premios, pero habrá un logro que no necesitará esperar a que se abra ningún sobre: haber hecho posible ReCortos. Las personas usuarias de los CRL habrán llevado una idea hasta una gala, con todo el trabajo y la responsabilidad que ese recorrido implica.
Para Clariane, este proyecto es una ventana al potencial de nuestros centros y, especialmente, al de las personas a las que acompañamos.
Nos recuerda que abrir oportunidades no es hablar de lo que alguien podría hacer, sino ofrecer las condiciones para que pueda hacerlo y reconocer el trabajo que realiza.
Por eso, acompañarles en la gala será mucho más que disfrutar de una noche de cine. Será aplaudir su iniciativa, su capacidad de gestión y todo lo que han conseguido construir.
Toda historia merece ser contada.


