En el Centro de Rehabilitación Laboral Espartales Sur creemos firmemente en el valor de las oportunidades que permiten a las personas recuperar confianza, desarrollar habilidades y volver a conectar con su proyecto vital y profesional. Por ello, fomentamos la participación en actividades de voluntariado como una herramienta de aprendizaje, inclusión social y crecimiento personal.
El voluntariado no solo beneficia a la comunidad; también se convierte en una experiencia transformadora para quienes participan en él. A través de estas iniciativas, nuestros usuarios pueden fortalecer competencias personales y laborales, mejorar sus habilidades sociales y descubrir capacidades que, en muchas ocasiones, desconocían.
Un ejemplo muy especial es la experiencia de uno de nuestros usuarios, Sebas, que actualmente realiza labores de voluntariado en Cruz Roja de Alcalá de Henares, resultando ser una actividad muy enriquecedora tanto a nivel personal como profesional.
Según nos comparte, esta experiencia le ha ayudado “a sentirme más útil, más seguro y preparado para trabajar, al principio estaba muy inseguro y creía que no iba a durar, pero gracias a los compañeros, a los que estoy muy agradecido, he aprendido, me siento útil y válido ayudando a los demás”.
Su voluntariado está relacionado con tareas en la recepción, un ámbito que despierta especialmente su interés profesional. Gracias a ello, está pudiendo familiarizarse con la atención al público, funciones organizativas y apoyo en gestiones administrativas, adquiriendo conocimientos prácticos que refuerzan sus competencias y su motivación de cara al futuro laboral, “Hago atención presencial, atiendo a las personas que vienen escuchando activamente, las derivo al servicio conveniente, resuelvo dudas, atiendo al teléfono, registro solicitudes y realizo gestiones administrativas apoyando al equipo técnico, me manejo bien, cuando llego allí me concentro y me gusta mucho lo que hago”.
“El voluntariado impulsa la confianza, el aprendizaje y la inclusión, abriendo nuevas oportunidades personales y laborales.”
Además, destaca cómo esta oportunidad le ha permitido mejorar sus habilidades sociales y comunicativas, aprender a trabajar en equipo y relacionarse en un entorno estructurado y enriquecedor. Cada jornada de voluntariado supone un espacio de aprendizaje, responsabilidad y superación personal. “Practico mis habilidades sociales y de comunicación, cómo dar un trato amable a las personas usuarias y tratarlas con empatía, además de manejo de ordenador y organización”.
Creemos en una rehabilitación centrada en las capacidades, en las oportunidades y en el acompañamiento hacia una vida más autónoma y satisfactoria.
Historias como esta nos recuerdan que, con apoyo y espacios adecuados, cada persona puede seguir desarrollándose, aprendiendo y construyendo nuevos caminos.



Me ha gustado que hayáis compartido la experiencia de Sebas, como a través del voluntariado ha podido descubrir un interés a nivel profesional, desarrollando habilidades para relacionarse y demostrando su valía personal. Cuando las personas tienen oportunidades de poder hacer, acaban siendo.