La dignidad contada en «Hijos de Dios» por Ekáin Irigoien

Por Ekain Irigoien - Director de cine
24 septiembre 2020

La semana pasada tuvimos la oportunidad de asistir al festival de cine de San Sebastián. Un festival diferente, y no solo por el desfile de mascarillas, limitación de aforo y protocolos especiales de seguridad. Fue diferente porque Javier y Romerales formaban parte de las proyecciones. Estrenaban en pantalla grande y en una ciudad de la cultura emblemática una historia, su historia. Ekáin Irigoien, el director, presentaba “Hijos de Dios” en los cines Príncipe así: “Las películas son ricas por el corazón y el alma que le ponen las personas, en este caso, Javier y Mariano (Romerales)”. Javier vivió la experiencia desde la fila cuarta del cine con emoción. Mariano no pudo asistir por la crisis sanitaria. Con Ekáin tuvimos el placer de hablar de la película.

¿Por qué una película para narrar la historia de Mariano y Javier?

Es lo que sé hacer. Sé hacer películas para contar historias. Y creo que cada vez se lee menos y se ve más y quería llegar a cuanta más gente mejor. Contar una historia de verdad de personas en las que en el día a día ni reparamos y que son parte de nuestra realidad.

¿Cómo ha sido todo el proceso para contar “Hijos de Dios”?

Quería contar una historia sobre personas sin hogar y quería hacerlo en una ciudad grande, y escogí Madrid. Me puse en contacto con distintas entidades y profesionales y durante ocho meses estuve acudiendo a centros y haciendo castings. Di con Javi y él me presentó a Mariano y Mari José. Me pareció interesante basar la película en ellos porque la vida de las personas sin hogar suele ser bastante estática y ese triángulo me daba la posibilidad de que la historia se moviera y funcionara como una película. También los tres personajes eran muy diferentes uno del otro y le daba riqueza. Por desgracia Mari Jose murió y su historia quedaba coja, no tenía el final que merecía y tuve que suprimir una gran parte de su relato.

Han sido cinco años de rodaje en los que iba y venía de San Sebastián a Madrid y tenía contacto con Javi sobre lo que iba sucediendo. También se alargó porque quería que la historia fuera lo más real posible, tenía que esperar a que los acontecimientos ocurrieran, no quería forzar nada. Hemos pasado momentos muy buenos, pero también muy duros, como la pérdida de Mari José y la de un compañero que comenzó con nosotros.

Cuando ves la película te preguntas ¿cuánto hay de guionizado y cuánto de espontaneidad?

Yo siempre suelo decir que he intentado dirigir la película, pero realmente quienes la han dirigido han sido ellos. Ellos decidían en qué escenas sacaban a relucir sus almas y su esencia y al final han sido las secuencias que han quedado en la película final.

En “Hijos de Dios” se ven muchas cosas, pero quizás una de las que es más necesario mostrar, son las emociones de los personajes. ¿Cómo surge hablar sobre ello?

Al acercarme a ellos, los temas de los que hablan son miedos, problemas, vivencias que tenemos todo el mundo: la amistad, la soledad, la vida, la muerte, son cosas que nos preocupan a todas las personas, así que es muy fácil que conecten contigo. No estamos tan lejos de estas personas.

En Grupo 5 junto con la Universidad Complutense de Madrid tenemos la cátedra Contra el estigma para cambiar la mirada hacia las personas en situación de vulnerabilidad social. En enero hicimos una jornada sobre arte y estigma y uno de los temas que surgieron, era por qué en el arte no se muestran personas reales que puedan realizar esa vivencia. “Hijos de Dios” rompe con esta situación en el cine.

Estas historias se pueden contar de muchas maneras. Lo que yo quería contar era una historia real, con personajes reales, pero utilizando un lenguaje visual más propio de la ficción. Lo que quería hacer es una película de verdad. Y para contar su verdad, tienes que contar con ellos. Con actores la historia, ya no es de verdad.

Normalmente estamos acostumbrados a verlas sentadas en el suelo y verlas desde arriba, yo ponía la cámara siempre a la altura de sus ojos o un poco más abajo. Quería acercar al espectador a su altura y mostrarlo así.

Lo quería hacer de la manera que yo veo a estas personas. Por eso aposté por ellos. Lo que les decía: “una película de vosotros, con vosotros y para vosotros”.

¿Tenías ideas preconcebidas o mitos que una vez realizando la película se han roto?

En mi casa siempre se han tratado estos temas. Mi padre estuvo trabajando en una red de escuelas en Venezuela para personas en exclusión social y siempre ha estado muy presente esa sensibilización. El padre de mi mujer también acabó en un centro de acogida porque tuvo problemas de alcoholismo y a mis hijos les estoy enseñando que no son mala gente, hay malas personas igual que en todas partes, pero hay muy buenas personas en la gente que están en la calle.

El “no me va a tocar, están ahí porque quieren o algo habrán hecho” no es real y es importante educar que son uno más y forman parte de la sociedad.

¿Qué papel debe jugar el arte en la lucha contra el estigma?

El arte siempre ha ayudado a mover conciencias y ayudar a la gente a entender este mundo y las realidades que vivimos. Creo que se hacen pocas películas de este tipo y las que se hacen no tienen la visibilidad que deben tener. Creo que el arte debe hacer cosas así, hacer trabajos arriesgados que, aunque no den dinero, llegan al alma.

¿Qué has aprendido con “Hijos de Dios”?

Me he acercado mucho a la vida de las personas sin hogar. Creo que hasta que no te acercas tanto no sabes cómo viven y lo que sufren. Con lo que me quedo es que hay gente maravillosa en la calle con ganas de salir de la calle. He aprendido el gran corazón de los personajes con los que he trabajado.

Y ahora solo queda que Mariano, que se encuentra en el centro de acogida Puerta Abierta, en Madrid, pueda verse en la pantalla cuando esta situación lo permita y poner en valor lo que hacemos. Y eso pasa por ver cine, mucho cine. Recordad este título “Hijos de Dios” y buscadlo en la cartelera. Mientras, podéis ver el tráiler.

HIJOS DE DIOS from MIROKUTANA on Vimeo.

2 Replies to “La dignidad contada en «Hijos de Dios» por Ekáin Irigoien”

  1. Guillermo Bell dice:

    Muchas ganas de ver la película después de ver el tráiler y leer la entrevista. Me gustaría hacer una última pregunta: ¿qué mensaje quieres transmitir con el nombre de la película?

  2. Pilar dice:

    Muchas gracias a Ekain y a Comunicación por dar visibilidad a las personas sin hogar.
    Esperamos que Mariano pueda verse pronto en el cine.
    Gracias.

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