Viaje de vida

Por Profesionales de protección a la infancia - Programa de atención a la infancia en el entorno familiar del CAI 2
19 septiembre 2019

El arte democratiza. En esa corriente (tan necesaria) que hace accesible el arte (considerado elitista) a todas las personas y que toma como referencia que cada persona tenemos la capacidad de apreciar el arte porque se basa en las emociones, surge este “Viaje de vida”. Un viaje de vida que adquiere un no sé qué, pero que siempre es positivo. Un no sé qué que expresamos de esta manera porque es personal, especial y particular de cada una.

Desde el área de Protección a la Infancia Grupo 5 y a través del contacto facilitado desde centros de rehabilitación de salud mental de Grupo 5 por su larga trayectoria de trabajo con el Museo Thyssen Bornemisza, iniciamos un acercamiento al recurso para ver opciones y posibilidades de colaboración en el año 2017.

En un primer momento realizamos visitas con los técnicos como una forma de dar a conocer el tipo de trabajo que se podía realizar y así posteriormente que cada equipo programara las actividades en su centro. Visitas que potenciaban el acceso de una red de públicos diversos promovida por el museo y en la que nosotros encajábamos perfectamente. La valoración fue muy positiva por parte de los técnicos, tal es así, que al final se ampliaron las visitas para dar la posibilidad de que todos los técnicos la realizaran. A partir de aquí cada centro y equipo iniciamos el desarrollo de actividades con las familias, pero de forma muy desigual, aunque con valoraciones muy positivas por parte de todos los que han acudido.

Este verano, desde el Programa de atención a la infancia en el entorno familiar del CAI 2 hemos realizado una visita con niñas, niños y adolescentes acogidos, al museo Thyssen Bornemisza. En esta actividad se utiliza el museo como un gran tablero para el desarrollo del juego de la oca, en el que los cuadros son las casillas y los adultos los dados que irán decidiendo en que casilla caen las fichas (los niños). A través del popular juego de la oca se realiza un “viaje de vida”, una experiencia muy enriquecedora que se basa en las siguientes normas y simbología:

  • El Laberinto: Nos lleva a esa sensación de incertidumbre… de miedo que experimentamos cuando hacemos algo por primera vez, y nos sentimos perdidos.
  • La Oca: Representa el conocimiento aprendido en la vida.
  • El Pozo: Caer en esta casilla nos lleva a abordar el “conflicto”, resolviéndolo desde la comunicación.
  • La Posada: Plantea el “descanso” como una necesidad vital, reparadora para la vida.
  • El Puente: Simboliza “la unión” de las cosas que se encuentras separadas, facilitando encuentros.
  • Los Dados: Llevan a la “suerte”, que puede ser buena o mala.
  • La Puerta: “Protege”, pero tenemos que saber abrirla al mundo o nos quedaremos aislados.
  • La Muerte: Es el fin de algo y comienzo de otra cosa.
  • La Cárcel: Aprender a “esperar” no siempre se puede hacer lo que uno quiere.

La visita es breve, no se trata de ser exhaustivos, se ven 4 o 5 obras con el fin de acercar el arte a los niños, después pasamos al taller del Programa Educathyssen, donde nos entregaron una pieza de cartón que, una vez montada y decorada con las instrucciones del monitor, resultó ser un dado.

La visita supuso para los acogidos y acogedores que participaron, un acercamiento al arte de manera lúdica e interactiva; destacar la figura del monitor que nos acompañó en la visita, quien supo transmitir entusiasmo y canalizar las impresiones y vivencias de los participantes de manera enriquecedora para todos.

Desde nuestro punto de vista es muy recomendable el uso de este recurso; aprender disfrutando del arte y del juego nos facilitan herramientas de cara a la intervención.

Creemos en el arte como un vehículo que potencia las capacidades y las relaciones de una forma sana y positiva y queremos que sea un impulso para este tipo de recurso y a estos vínculos entre entidades que favorecen encuentros que nos mejoran como sociedad.

2 Replies to “Viaje de vida”

  1. Mercedes García Rodríguez dice:

    Reconocer este recurso y las posibilidades que ofrece, así como el trabajo fundamental del educador del Thysssen que nos ha acompañado en el proceso, Alberto Gamoneda.

  2. Ana dice:

    Y es que sin duda el Arte constituye esa forma de metamorfosis y de transformación social que nos deja parapetados en un acto de reconocimiento sobre lo que fuimos y de alguna manera, ya no volveremos a Ser tras la experiencia de enfrentamiento con la obra. En algo nos emplaza a algo diferente. En algo nos adentramos casi sin darnos cuenta en un estado de extrañamiento tras la experiencia..
    Y es que rescatando lo que nos recuerda nuestro querido Educador Alberto Gamoneda,.. el “Hacer para Ser y Llegar a Ser” que una de las maestras de la Terapia Ocupacional, Ann Wilcock nos enseñó.. Poder conectar eso que la persona Hace, a algún espacio de su Ser…y el disparador hacia una nueva visión de sí mismo, podrá comenzar a dibujarse… Por eso no utilizamos el Arte como medio de ocupación del tiempo. No lo juzgamos.. Apostamos a más. Apostamos en poder favorecer esto que Wilcock nos plantea y que trae consigo el reto… Máxime cuando la persona, dañada, con su narrativa truncada, con su historia de Vida fragmentada… se abandona en una suerte de no confianza en sí misma, ni tampoco de sus capacidades, ni en la de los acompañantes de los recursos de rehabilitación que visita, ni tampoco de aquello que algún día fue.. ni de los espejos a los que se miraba y le recordaban quién era…
    Utilizamos el Arte como vía de proyección, de generación y de volver a retejer incluso el desarrollo de competencias laborales,.. como esa suerte de urdimbre que proporciona la calma y la.. belleza. El Arte valida. El Arte viene a decir que aquello que pensabas y te atreviste a referir y a expresar, resulta válido.. resulta re-conocido por un Otro.. ese que comienza a actuar como un nuevo espejo donde volver a recobrar la confianza hacia una nueva historia co-creada.
    Ese Arte que como nos recuerda siempre el Museo, hace ver la belleza que tal vez uno lleve dentro.. también el que parte de su historia truncada, el de la mirada perdida, el preso por ya la desconfianza a una nueva meta.. el Arte le da cabida, refugio donde poder pararse y desde la calma, volver a crecer y re-significar.

    El Ser, por medio de su Hacer, Llega a Ser…. que se atreve y matiza otra maestra de la disciplina como lo es Inda Zango.. el Arte arraigado a ese Ser que por más vaivenes y oleadas que sobrevengan, mantiene en algún lugar, el espacio para provocar la opción a dejarse sorprender cuando el Hacer que llega resulta ajustado en desafío, proporcionada la tarea, cuidados los apoyos, los funcionales y los emocionales.. y la práctica y repetición de la experiencia, va permitiendo una flexibilidad que va vinculando a ese Llegar a Ser.
    Posibilitar una experiencia por medio del Arte de escenas reparadoras que permita que la persona se predisponga a verse poco a poco empoderada, tratando de re-significarse y poder anticiparse en éxito y en competencia y desde ahí predisponerse a volver a confiar en Sí. Volver a ilusionarse en visualizarse cumpliendo las demandas de roles sociales.. esos que algún día marcaron su Vida o esos que se inician en etapas vitales más tempranas.. ese Ser Amigo, Hermano, Hijo, Trabajador, Estudiante, Pareja, Ciudadano… y tan largo etc..

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