María Ruiz, con los pies en la tierra

A María le acompaña la serenidad, la normalización de las cosas y la constancia “no sobresalgo ni para arriba ni para abajo en todos los niveles. No espero de la vida grandes cosas pero sí me esfuerzo por mantener un nivel de conocimientos, de actividad… pero todo en un equilibrio. Mantengo una línea ascendente pero constante y aunque tengo mis inquietudes no tengo grandes ambiciones. Vivo tranquila”.